Cuando empezamos a montar el itinerario de Sudáfrica, Ciudad del Cabo era, sin ninguna duda, la gran protagonista. Llegamos hasta allí con un vuelo interno desde Johannesburgo (con Airlink, un par de horas cómodas y con almuerzo incluido), recogimos el coche de alquiler en el aeropuerto y, tras el primer susto de acostumbrarnos a conducir por la izquierda, pusimos rumbo a nuestro apartamento en Sea Point: el One26 on M, con piscina en la azotea, vistas espectaculares y a un paso de la playa. Un acierto como base para los días que teníamos por delante.
¿Qué vas a encontrar en este post?
ToggleCinco días dan para mucho en esta ciudad y sus alrededores, aunque como siempre nos pasa, se nos quedaron cortos. Antes de meternos en materia, os dejamos toda la info práctica que a nosotros nos hubiera gustado tener a mano antes de salir.
💡 Tienes un 5% de DESCUENTO en las actividades de GETYOURGUIDE en Sudáfrica y alrededor del mundo.
Descárgate la app desde aquí e introduce el código MARIADOMINIQUEARMAS5
Cómo llegar a Ciudad del Cabo
Nuestro vuelo internacional aterrizó en Johannesburgo, con una pequeña escala en Emiratos, así que para llegar hasta Ciudad del Cabo cogimos un vuelo interno de ida y vuelta con Airlink: 2 horas de duración, asientos asignados, 20 kg de equipaje facturado más equipaje de mano y comida incluida, por 153€. Para los vuelos internacionales, nosotros siempre buscamos primero en Skyscanner y luego intentamos comprar directamente en la web de la aerolínea, para evitar sustos con overbookings.
Cómo moverse por la ciudad y alrededores
Para movernos con libertad por Ciudad del Cabo y su región (Winelands, Península del Cabo…) reservamos un coche de alquiler con un mes de antelación a través de Rentalcars (Booking.com), con la compañía Álamo y recogida en el propio aeropuerto: un coche mediano automático, 5 días, por 85€. Un apunte importante: en Sudáfrica se conduce por la izquierda, así que los primeros kilómetros dan un poco de respeto. Nosotros no llevamos el permiso de conducir internacional (se saca en un año, por unos 10€, en la DGT) y no nos lo pidieron en ningún momento, pero es recomendable llevarlo por si acaso.
Dentro de la ciudad, Uber es tu mejor aliado, sobre todo en horas tempranas o ya de noche: es muy económico, trayectos de unos 15 minutos nos costaron alrededor de 2€. Y no olvidéis llevar Google Maps y Google Translate siempre a mano, este último os salvará más de una conversación.
VIAJA SIEMPRE SEGURO
Las emergencias no avisan, pero puedes estar preparado. Olvídate de los sustos y las facturas médicas inesperadas. Contratar un seguro de viaje no es opcional, es IMPRESCINDIBLE.
Nosotros, confiamos desde hace años en la cobertura de IATI Seguros, y sabemos que la tranquilidad es el mejor equipaje.
Asegura tu aventura hoy mismo y llévate un 5% de DESCUENTO EXCLUSIVO al contratar tu póliza. ¡Que nada te detenga!
Dónde alojarse
Nosotros nos alojamos en Sea Point, en el One26 on M: un apartamento de dos habitaciones y dos baños, cocina americana, salón amplio, piscina en la azotea y unas vistas espectaculares, con garaje y portería 24 horas. Nos costó 381€ las 5 noches para dos personas (38,10€ por persona y noche) y lo reservamos a través de Booking. Le damos un 9/10.
En cuanto a zonas, Ciudad del Cabo es una ciudad extensa y no todos los barrios son iguales en cuanto a seguridad, así que esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de elegir alojamiento. Sea Point, Camps Bay, el V&A Waterfront y City Bowl son las zonas más seguras y también las más cómodas para el turista, todas bien conectadas y cerca de los puntos de interés. Nosotros repetiríamos con Sea Point sin dudarlo: tranquilo, bien ubicado y a un paso de la playa.
Cómo tener internet: eSIM Holafly
Para no complicarnos con tarjetas SIM físicas ni buscar cobertura nada más aterrizar, usamos la eSIM de Holafly: internet ilimitado desde que bajas del avión, conservando tu número de WhatsApp y sin configuraciones raras. Está disponible para más de 200 destinos, no solo Sudáfrica, y los planes empiezan desde 5,61€ al día con descuento. Con mi código MARIADOMINIQUE tenéis un 5% de descuento al comprarla. Solo aseguraos de revisar antes que vuestro móvil sea compatible con eSIM.
INTERNET ILIMITADO
Para estar siempre conectado y saltarte el ‘Gran Cortafuegos’ sin complicaciones, te recomiendo usar una eSIM de Holafly junto a una VPN; así podrás compartir tus fotos, usar tus redes sociales y navegar como en casa desde el primer minuto en Sudáfrica,
Consigue un 5% de descuento al comprar la esim desde este link o con el código MARIADOMINIQUE
Cuándo viajar: el clima en Ciudad del Cabo
El clima de Ciudad del Cabo es mediterráneo invertido respecto al nuestro, así que conviene tenerlo claro antes de elegir fechas:
- Verano (diciembre-marzo): cálido y seco, la temporada de sol por excelencia, con lluvias mínimas. Eso sí, es habitual el «Cape Doctor», un viento fuerte del sureste típico de esta época.
- Otoño (marzo-junio): clima agradable, días soleados y frescos, aunque la humedad y las lluvias empiezan a aumentar.
- Invierno (junio-agosto): fresco, húmedo y a menudo nublado. Es la estación más lluviosa y fría, con temperaturas entre 9°C y 17°C, siendo julio el mes más frío.
- Primavera (septiembre-noviembre): los días se alargan y se vuelven más cálidos, con menos lluvia.
Otros datos útiles
- Visado: los ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias de menos de 90 días. Sí hace falta pasaporte en vigor, con al menos 2 páginas en blanco y una caducidad mínima de 30 días posterior a la fecha de salida del país.
- Vacunas: no hay ninguna obligatoria salvo que vengáis de un país con fiebre amarilla endémica. Nosotros llevábamos puestas fiebre amarilla, tifoidea y hepatitis de otros viajes. Consultad siempre con el Centro de Vacunación Internacional de vuestra provincia y pedid cita con tiempo.
- Moneda: el rand sudafricano (ZAR), a un cambio aproximado de 1 ZAR = 0,048€. Para evitar comisiones al pagar con tarjeta o sacar dinero de cajeros, nosotros viajamos siempre con Revolut.
- Seguro de viaje: contratamos el nuestro con IATI Seguros, con anulación incluida. El nuestro, estándar con anulación para 17 días de viaje, costó 90,70€ por persona. Consigue un 5% de descuento directamente con mi link
- Diferencia horaria: en horario de verano no hay diferencia con la península; en horario de invierno, Sudáfrica va una hora por delante.
- Enchufes: tipo C, M y N, siendo el M el más común, conocido como «enchufe sudafricano». Llevad adaptador si vuestros dispositivos no coinciden.
- Idioma: tiene 11 idiomas oficiales, entre ellos el inglés, que es con el que os podréis manejar sin problema como turistas.
- Actividades: si preferís reservar tours y excursiones con antelación (Robben Island, la Península del Cabo, avistamiento de ballenas en Hermanus…), en Civitatis y GetYourGuide tenéis prácticamente todo lo que se puede hacer en Ciudad del Cabo y alrededores.
Con esto ya tenéis todo lo necesario para organizar el viaje sin sorpresas. Ahora sí, vamos con el día a día.
Día 1: Signal Hill y atardecer en Camps Bay
Signal Hill es uno de los mejores miradores de la ciudad y el primero de muchos marcos que os vais a encontrar por Ciudad del Cabo y alrededores, enmarcando siempre la Table Mountain de fondo. Arriba hay un pequeño aparcamiento que se llena rápido a la hora del atardecer, así que conviene llegar con algo de margen.
Camps Bay es el otro gran clásico para ver caer el sol: el suburbio costero más chic de la ciudad, con playa de arena blanca, palmeras y la cordillera de los Doce Apóstoles como telón de fondo, todo rodeado de restaurantes con terraza. Tiene parking gratuito cerca, así que no hace falta complicarse para llegar.
Si os toca hacer la compra esos primeros días, los Checkers son una de las cadenas de supermercados más habituales y con buena variedad, sobre todo de comida precocinada; un buen sitio también para empezar a fijarse en la gastronomía sudafricana, esa mezcla de influencias indígenas africanas, holandesas, malayas, indias y británicas, con mucho protagonismo de la carne y las especias.
⚠️Un apunte sobre seguridad, de las preguntas más habituales antes de viajar: Ciudad del Cabo, la Ruta Jardín, las Winelands y el Kruger se consideran zonas seguras para el turista, siempre con el sentido común habitual: caminar por calles principales de noche, no dejar nada a la vista en el coche, evitar ciertos barrios. Sea Point, Camps Bay, el V&A Waterfront y City Bowl están entre las zonas más tranquilas de la ciudad.
Día 2: Table Mountain, Kirstenbosch y cena en Gold Restaurant
La Montaña de la Mesa (Table Mountain, o Tafelberg en afrikáans) es el icono indiscutible de Ciudad del Cabo, una de las 7 Maravillas del Mundo Natural desde 2011, y con esa silueta plana tan característica que se ve prácticamente desde cualquier punto de la ciudad.
Hay dos formas de subir:
- En teleférico. Es la opción más rápida y popular: cabinas con capacidad para 65 personas y suelo giratorio 360º durante la subida, así que todo el mundo tiene buenas vistas sin moverse del sitio. El trayecto dura entre 4 y 5 minutos. Los horarios dependen mucho de las condiciones climáticas (puede cerrar por viento fuerte o niebla), así que conviene comprobar el tiempo antes de subir y, sobre todo, no dejarlo para el último día por si hay que reprogramar. Los tickets online valen para 7 días, y os recomendamos comprarlos con antelación para ahorrar colas.
- Andando. Para los más aventureros hay varias rutas de senderismo: Platteklip Gorge, la más directa (2-3 horas de subida exigente pero sin dificultad técnica), India Venster, más técnica y con tramos de escalada ligera, o Skeleton Gorge, que arranca desde el propio Kirstenbosch atravesando selva.
Arriba, las vistas son de las que se quedan grabadas: Ciudad del Cabo entera, la Bahía de la Mesa, Lion’s Head, Devil’s Peak, Camps Bay y Robben Island a lo lejos. Hay senderos fáciles para explorar la meseta, además de cafetería, restaurante y tienda de regalos en la estación superior. La montaña alberga más de 2.200 especies de plantas, muchas endémicas, dentro del fynbos, el reino floral del Cabo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Para comer, Hudson Burger es una buena opción cerca de Sea Point: trato encantador y hamburguesas ricas y baratas. Buen momento también para aclarar el tema de las propinas en Sudáfrica, muy generalizadas y un complemento habitual al salario: lo normal es dejar un 10% en un buen servicio y un 15% si ha sido excepcional. Al pagar con tarjeta, muchas veces os preguntarán directamente si queréis añadirla. También encontraréis a gente que vigila los coches en los aparcamientos o que os limpia el parabrisas en las gasolineras, y ellos también esperan su propina, entre 10 y 20 Rands.
Por la tarde, el Jardín Botánico Nacional de Kirstenbosch, considerado uno de los grandes jardines botánicos del mundo. Forma parte de la Región Floral del Cabo, uno de los seis reinos florales del planeta y, aun siendo el más pequeño (apenas el 0,04% de la superficie terrestre), el más denso en diversidad. El jardín ocupa 36 hectáreas dentro de una reserva natural de 528, con más de 7.000 especies del sur de África, incluida la Protea Rey, la flor nacional del país. Entre las paradas imprescindibles: el Boomslang, la pasarela que se eleva 130 metros y serpentea sobre el dosel de los árboles como una gran serpiente; el Protea Garden, especialmente espectacular en primavera; The Dell, con sus estanques y sus yellowwoods centenarios; el invernadero con plantas del árido Karoo; el Jardín del Aroma; y el Jardín de Esculturas, con piezas de artistas de Zimbabue repartidas por el césped.
Para cenar, el GOLD Restaurant es mucho más que un sitio para comer: una experiencia cultural inmersiva que combina una degustación de cocina panafricana con espectáculo en vivo. El menú va cambiando con la temporada; ronda los 530 Rands por persona (unos 26€, bebida aparte) por un menú degustación de 14 platos servidos por rondas, cada uno presentado por el personal explicando su origen e ingredientes. Durante la cena hay cantos, bailes tradicionales con marimba y tambores, teatro de marionetas malíes y narración de cuentos, e incluso pintura facial con patrones tradicionales africanos. Reservad con antelación, las plazas vuelan. También puedes reservarlo a través de Civitatis, con servicio de recogida.
Un dato curioso a tener en cuenta durante el viaje: en Sudáfrica existen los cortes de energía programados, conocidos como load shedding. No son averías, sino apagones rotatorios controlados por Eskom, la eléctrica nacional, para evitar el colapso de la red cuando la demanda supera la capacidad disponible. Suelen durar entre dos y cuatro horas y hay apps para consultar los horarios por zona.
Día 3: Franschhoek Wine Tram
A poco más de una hora de Ciudad del Cabo está Franschhoek, el «rincón francés», y su famoso tranvía del vino, que recorre la región parando en distintas bodegas según la línea que elijáis.
La viticultura sudafricana arrancó en 1655, cuando el holandés Jan van Riebeeck llegó a Ciudad del Cabo; el primer vino se produjo ya en 1659. Pero fue la llegada de los hugonotes franceses a finales del siglo XVII (1688) la que marcó un antes y un después, aportando su experiencia en viticultura y fundando bodegas que siguen en pie hoy.
Hay varias líneas identificadas por colores (Azul, Roja, Rosa, Naranja, Azul Marino…), cada una con su propia selección de bodegas, combinando tramos en tranvía y otros en minibús abierto. Lo habitual es visitar unas cuatro bodega. Nosotros elegimos la línea rosa y visitamos:
- Rickety Bridge, con una cata de 3 vinos por 4,85€ por persona.
- Grande Provence, con una cata más larga de 5 vinos por 7,30€ por persona; famosa además por su maridaje con ostras.
- Chamonix, con un salón muy acogedor, buena opción también para comer.
- Pigcasso, la más diferente de todas: una granja de animales rescatados que saltó a la fama por un cerdo pintor, Pigcasso, el primer animal con exposición propia en varios lugares del mundo.

Si preferís moveros por libre en vuestro propio coche y solo hacer la parte del tranvía, es posible reservarlo directamente en la web oficial. Si preferís no conducir después de catar, también se puede reservar con traslado desde Ciudad del Cabo incluido a través de Get Your Guide (con mi código MARIADOMINIQUEARMAS5 tenéis un 5% de descuento reservando a través de la app), con recogida cerca de Sea Point y parada en el Waterfront.
Si preferís no alejaros tanto, sabed que Constantia, a los pies de la propia Table Mountain, es la región vitivinícola más antigua del país y alberga Groot Constantia, la bodega más antigua de Sudáfrica.
En cuanto a las uvas, dos son las emblemáticas: el Pinotage, tinta, cruce genético único entre Pinot Noir y Cinsault creado en 1925 en Stellenbosch, de cuerpo y notas de frutos rojos, bayas negras, chocolate y a menudo un toque ahumado; y el Chenin Blanc (aquí también llamado Steen), la variedad blanca más plantada del país y extremadamente versátil. Un apunte práctico: contad con retenciones a la vuelta, sobre todo si volvéis en horario punta.
Día 4: Robben Island, Waterfront y el centro histórico
Este día está dedicado casi entero a la historia de la ciudad, empezando por Robben Island. A lo largo de los siglos, la isla fue estación de avituallamiento, asilo, colonia de leprosos y base militar, pero se la conoce sobre todo por haber sido la prisión donde el régimen del apartheid encarceló a miles de activistas antiapartheid, en su mayoría políticos negros. Su prisionero más célebre fue Nelson Mandela, que pasó allí 18 de sus 27 años de encarcelamiento, confinado en una celda de apenas 2×2 metros y obligado a trabajos forzados en una cantera de cal.
El tour, de unas 3,5-4 horas en total incluyendo el ferry, combina un recorrido en autobús por antiguos complejos militares, el cementerio y la cantera, con la visita a la prisión en sí, guiada a menudo por un antiguo preso político que ofrece un relato de primera mano realmente impactante. La prisión cerró en 1996 y se convirtió en museo al año siguiente, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.
El ferry puede cancelarse por mal tiempo, así que conviene reservarlo para los primeros días de la estancia y tener margen. Se puede comprar la entrada con antelación en la web oficial, se agotan con facilidad; también se puede reservar el tour a través de Civitatis si preferís tenerlo todo organizado de antemano.
El V&A Waterfront está construido sobre el puerto en funcionamiento más antiguo del hemisferio sur (las obras arrancaron en 1860) y está bautizado en honor a la realeza británica. Tiene museos, una noria, el acuario, centro comercial, restaurantes, tiendas y muelles desde los que salen excursiones en barco; con suerte, se pueden ver focas en alguno de ellos. Para comer, Spur es una cadena muy popular en Sudáfrica por su ambiente familiar y sus carnes a la parrilla.
Otra parada clave del día es el District Six Museum, un museo vivo lleno de testimonios de quienes vivieron el apartheid en este barrio en particular. El District Six fue una comunidad multiétnica y vibrante, «el alma de la ciudad», hasta que en 1966 el gobierno del apartheid lo declaró «zona solo para blancos», provocando el desalojo forzado de más de 60.000 residentes y la demolición de sus casas. El suelo de la sala principal está cubierto por un enorme mapa del distrito donde los antiguos vecinos han escrito a mano el nombre de sus familias y marcado dónde estaban sus casas. Muchos de los guías fueron desalojados del propio barrio, y sus recorridos resultan especialmente personales y emotivos.
El centro histórico completa bien el día: el Ayuntamiento de Ciudad del Cabo, de estilo eduardiano y con su famosa torre del reloj, donde Mandela dio su primer discurso público tras salir de prisión; Greenmarket Square, una de las plazas más antiguas de la ciudad y hoy mercado diario de artesanía africana (aquí conviene regatear, suelen pedir bastante más de lo que vale; unas cucharas para ensalada, por ejemplo, rondan los 80-100 Rands); Long Street, la arteria más vibrante y antigua del centro, con su arquitectura victoriana de balcones de hierro forjado, mezcla de librerías, boutiques y restaurantes étnicos de día y epicentro de la vida nocturna al caer la tarde; y Bo-Kaap, el barrio más instagrameable de la ciudad, con sus casitas de colores en calles empedradas. No es solo una cara bonita: es el hogar histórico de la comunidad malaya del Cabo, que las pintó así para celebrar su libertad, y es también el lugar perfecto para probar la cocina de fusión Cape Malay.
Para cenar, el Mojo Market, en Sea Point, es una buena opción: un mercado cubierto con más de 30 puestos de comida internacional, abierto los siete días, entrada gratuita, música en vivo y pantallas gigantes con deporte.
Día 5: la Península del Cabo
El quinto día se dedica entero a recorrer la Península del Cabo en coche, de las rutas que más se recuerdan de todo el viaje. La primera parada suele ser Llandudno, un pequeño pueblo costero rodeado de rocas gigantes que pilla de camino y merece la pena. Después, la Chapman’s Peak Drive (3,26€ de peaje), una carretera tallada en la roca entre Hout Bay y Noordhoek considerada una de las más bonitas del mundo, con vistas de acantilados sobre el Atlántico en cada curva.
Dentro de Cape Point, parque nacional que forma parte del Sitio de Patrimonio Mundial de la Table Mountain (455 ZAR por persona, incluido si se tiene la Wild Card), hay dos puntos imprescindibles: el Faro de la Punta del Cabo, al que se sube en funicular salvo el último tramo, que es a pie, y el Cabo de Buena Esperanza, el punto más fotografiado de la ruta y todo un hito histórico para los navegantes, aunque el extremo más meridional real de África sea el Cabo Agujas, 250 km más allá. Por el camino son habituales los avestruces y babuinos, además del fynbos, la misma flora endémica que en Table Mountain y Kirstenbosch.
Otra parada obligatoria es Boulders Beach (215 ZAR por persona), cerca de Simon’s Town, famosa por su colonia de pingüinos africanos, en peligro de extinción y que hoy supera las 3.000 aves gracias a los esfuerzos de conservación desde que se asentaron aquí en 1982.
La ruta se suele cerrar en Muizenberg Beach, con sus icónicas casetas de playa de colores y su ambiente surfero, un broche perfecto para el día. Si queréis todos los detalles de esta ruta, en el blog tenéis el post completo dedicado solo a la Península del Cabo.
Si lo prefieres, puedes hacer esta excursión que te lleva a todos los punto más importantes sin tener que preocuparte por el coche o esta otra en castellano que lo combina con el barrio de Bo Kaap
Montañas, viñedos, pingüinos, historia reciente y unos atardeceres que todavía recordamos. Ciudad del Cabo tiene ese punto de ciudad que lo tiene todo cerca: playa, montaña, viñedos, fauna salvaje y una memoria histórica muy presente en cada esquina, y eso hace que cueste despedirse de ella.




